Nueva Publicación: Investigación sobre dos asentamientos informales de la ciudad de Cali. 2018

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2 asentamientos: Los Samanes del Cauca y Navarro, ubicados en el jarillón del río Cauca.

NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.

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Resultado de un proceso investigativo, este libro en coautoría da cuenta del tratamiento periodístico dado por el Diario El País de Cali, a los hechos y circunstancias que hicieron posible el desplazamiento forzado en Colombia y la aparición de la categoría Desplazados. 2016

martes, 13 de marzo de 2018

Duque: ¿el regreso de Uribe?



Por Germán Ayala Osorio, comunicador social y politólogo

Iván Duque Márquez representa la más cercana posibilidad de que se dé el regreso[1] de Álvaro Uribe Vélez a la Presidencia. Al intento de la segunda reelección inmediata, frenada a tiempo por la Corte Constitucional con sentencia negativa del entonces magistrado Humberto Sierra Porto, se suma el apoyo que brindó a Juan Manuel Santos, quien al final se hizo elegir Presidente bajo la sombra de la política de la Seguridad Democrática. Una vez logró su  objetivo de vida, Santos tomó distancia de la tesis negacionista que indicaba que “aquí no hay conflicto armado, sino amenaza terrorista”. Por esa vía, reconoció la existencia del conflicto armado interno y a las víctimas producidas por los actores armados enfrentados.

Al sentirse “traicionado” por Santos, Uribe no pudo jugar a la sombra del Presidente de Colombia que ayudó a elegir. Ahora, ocho años después, el ex presidente, ganadero y latifundista espera poner como Presidente a Iván Duque Márquez, para manejar su agenda y tener así el control del poder, así sea en “cuerpo ajeno”. Recordemos que Uribe intentó poner en la Casa de Nariño a Zuluaga[2], pero no tampoco pudo, lo que lo obligó a aplazar su meta de regresar al poder del Estado.

Insisto en que en esta ocasión Uribe Vélez cree tener en Duque la oportunidad de regresar a la Casa de Nariño ( ¿o de Nari?). Ahora bien, sus defensores y otros, señalan que al fungir como Senador de la República para el periodo 2018-2022, el ex presidente antioqueño no tendrá tiempo para co-dirigir el país, de la mano de su ungido. Creo que el asunto no es de tiempo, sino de afán por recuperar el poder y con éste, el control del país, de sus negocios particulares y la ampliación de su riqueza.

Es posible que la agenda legislativa cope parte del tiempo del reelecto Senador, pero existen varias circunstancias y hechos que hacen pensar en que es posible que el regreso de Uribe a la Casa de Nariño se dé, en este caso, gracias a Iván Duque, el más opcionado candidato de la derecha y la ultraderecha para llegar al Solio de Bolívar. Tanto es así, que Vargas Lleras estaría pensando en adherir a la campaña del recién coronado candidato de la coalición de la derecha y la ultraderecha.

En primer lugar, su juventud (Vargas Lleras lo calificó de “pollo) y la inexperiencia en el manejo de cargos públicos, hace vulnerable a Duque ante el poder manipulador y las insinuaciones y recomendaciones (¿órdenes?) que de todas maneras le hará  -le dará-  el ex presidente y ganadero una vez Duque alcance la Presidencia. En segundo lugar, la inquebrantable lealtad que en varias ocasiones ha manifestado Iván Duque hacia el dueño del Centro Democrático, hacen pensar  que como Presidente de la República hará todo lo posible para agradecer y complacer a quien finalmente lo sacó del anonimato y lo llevó (llevaría) a ocupar la más alta dignidad del Estado colombiano.

Resulta políticamente inconveniente que el próximo Presidente de los colombianos sea dirigido  y reciba órdenes y recomendaciones de quien ocupa una curul en el Senado de la República. Ese hecho desdibujaría por completo su dignidad y haría de Duque el monigote con el que sueñan Uribe y sus áulicos.

Además, resultaría impresentable, vergonzoso y vergonzante  que en Colombia tengamos un Presidente cuya agenda política está atada a los intereses particulares y sectoriales de quien ya ocupó la primera magistratura de Colombia. Bastante tenemos ya que los Presidentes en Colombia sirvan, en mayor medida, a los intereses de los grandes ricos que patrocinaron sus costosas campañas.

Por lo anterior, en la actual coyuntura electoral el enfrentamiento político no está dado exclusivamente entre Duque y Petro. Por el contrario, detrás está la perenne aspiración de un desesperado y melancólico ex presidente, que completa más de ocho años,  viudo del Poder. Es claro que a Uribe y a sus áulicos no les es suficiente con ser Congresista y tener una bancada disciplinada y manejada con criterios y discursos propios de un  Capataz bravucón y montaraz.

Por todo lo anterior, los candidatos Humberto de la Calle, Sergio Fajardo y Gustavo Petro deben unirse no para enfrentar y derrotar en las urnas a Duque, sino para impedir que regrese Uribe Vélez al poder del Estado. Por aquí lo que está en juego es la ya relativa legitimidad del Régimen de poder y el buen nombre de los colombianos decentes que reconocen sin ambages, los daños que Uribe[3] le hizo y le hace aún a Colombia.



Imagen tomada de eldiariodelllano.com

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