Nueva Publicación: Investigación sobre dos asentamientos informales de la ciudad de Cali. 2018

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2 asentamientos: Los Samanes del Cauca y Navarro, ubicados en el jarillón del río Cauca.

NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.

NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.
Resultado de un proceso investigativo, este libro en coautoría da cuenta del tratamiento periodístico dado por el Diario El País de Cali, a los hechos y circunstancias que hicieron posible el desplazamiento forzado en Colombia y la aparición de la categoría Desplazados. 2016

lunes, 22 de enero de 2018

Cuenta de cobro

Por Germán Ayala Osorio, comunicador social y politólogo

Que la Organización Ardila Lulle esté considerando no renovar la licencia[1] para mantener al aire su Canal RCN, debido a los bajos consumos de las audiencias, según lo señalan las mediciones del rating, bien puede obedecer a la equivocada y malintencionada política editorial asumida por el Noticiero RCN frente al proceso de paz adelantado en La Habana. Directrices que tienen en la periodista Claudia Gurisatti a su más férrea ejecutora, quien al final llevó a que el noticiero fungiera como una suerte de courrier[2] propagandístico[3]  de los sectores de poder enemigos de las negociaciones y  actor político[4], con todo y lo que ello significa.

Si ese factor contextual explica la crisis económica del Canal y el que la organización Ardila Lulle esté considerando no dar continuidad a la licencia y por esa vía renunciar al uso del espectro electromagnético, estamos ante hecho político, social, cultural y mediático de inusitado valor. Y es así, porque ello sugiere la consolidación de unas audiencias  que, con toda la capacidad para conectar los intereses económicos y políticos que siempre aparecen detrás del funcionamiento de un noticiero, en particular los fuertes hilos del poder que se agitan con cada emisión del noticiero RCN,  y con el criterio suficiente para definir qué consumir, pueden estar presionando cambios no solo en la dirección del Noticiero RCN, sino en la continuidad misma de la operación del Canal.

Insisto en que de comprobarse que los bajos niveles de rating que marca la oferta televisiva del mencionado Canal privado, tienen conexión con el rechazo que generó aquella política editorial de deslegitimar el proceso de paz y afectar la credibilidad del Gobierno de Santos, estamos ante un enorme cambio cultural de un sector importante de la opinión pública que reconoce cuándo un medio informa de manera veraz y "objetiva" y cuándo hace apología de la guerra, tal y como lo hizo el noticiero RCN bajo la dirección de Claudia Gurisatti.

La conexión clara e indiscutible entre bajo consumo de la oferta televisiva y el ejercicio malintencionado del periodismo la hicieron un poco tarde las directivas del Canal, al advertir el bajo consumo y los bajos niveles de rating de la novela, recientemente lanzada, sobre la vida del periodista y humorista, Jaime Garzón. Omar Rincón, crítico de televisión y analista de medios señala que: “La gran contradicción es que el canal uribista, clasista y anti-paz de Colombia haga una serie para celebrar todo lo contrario: el pensar colectivo, los derechos humanos, la igualdad social, el hacer las paces. El peor enemigo del éxito de la serie Garzón es RCN, o siendo directos: el peor enemigo de la serie es el noticiero de RCN. Otra vez más, la ficción cuenta más sobre el país que el noticiero[5].

Lo cierto es que lo que viene sucediendo con el Canal RCN es un campanazo de alerta tanto para libretistas, periodistas y directivos. Advertencia que claramente les dice que las audiencias en Colombia cambiaron y que el manejo informativo y la política editorial no pueden ir en contravía de un anhelo de paz que, aunque controversial por la forma como se dio la negociación política en La Habana, estaba anclado en lo más profundo de un sector amplio de la sociedad que se hartó de la guerra y que poco a poco venía expresando su molestia con ese periodismo que poco aportaba a la reconciliación y a la comprensión de  la delicada coyuntura y el momento histórico por el que atraviesa el país.

Al final, creo que esas audiencias cansadas de la manipulación de los hechos y de las acciones informativas tendientes a tergiversar lo que acontecía en La Habana y lo que se dio posterior a la firma del Acuerdo Final, le están pasando cuenta de cobro al Noticiero RCN y por su conducto, a todo lo que representa el canal RCN. Eso sí, la pérdida de credibilidad[6] y el bajo consumo de la oferta cultural e informativa lleva años consolidándose y al parecer, las directivas del Canal apenas se están percatando.



Imagen tomada de El Tiempo.com

2 comentarios:

  1. Los voceros de la ultraderecha y estandartes de la falsa pura verdad, como la Gurissaty y otros ejemplos como Juan Gossain en su momento son el peor ejemplo de periodismo en el mundo, sin equilibrio ni ética o respeto por los millones de víctimas de este conflicto, defensores a ultranza de los más grandes atropellos y abusos contra la población colombiana, como dice mi padre "Arriba hay alguien que todo lo ve y en su momento pasará cuentas".cizaña sembraron cizaña recogerán.

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