Nueva Publicación: Investigación sobre dos asentamientos informales de la ciudad de Cali. 2018

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2 asentamientos: Los Samanes del Cauca y Navarro, ubicados en el jarillón del río Cauca.

NUEVA PUBLICACIÓN. PERIODISMO Y DESPLAZAMIENTO FORZOSO EN COLOMBIA.

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Resultado de un proceso investigativo, este libro en coautoría da cuenta del tratamiento periodístico dado por el Diario El País de Cali, a los hechos y circunstancias que hicieron posible el desplazamiento forzado en Colombia y la aparición de la categoría Desplazados. 2016

martes, 22 de agosto de 2017

INTERDISCIPLINARIEDAD Y SOSTENIBILIDAD

Por Germán Ayala Osorio, comunicador social, politólogo y Estudiante Doctorado en Regiones Sostenibles.

Ante las complejas realidades construidas por la acción transformadora del ser humano, de tiempo atrás, aunque ese pasado no es muy remoto, se viene hablando de la necesidad de pensar y tratar de comprender el mundo y las realidades humanas desde enfoques o perspectivas sistémicas, ecosistémicas, interdisciplinares y complejas.

Las discusiones académicas dadas alrededor de la urgente necesidad de romper el paradigma disciplinar con el que actuó durante siglos la Academia y la investigación científica, ponen en crisis objetos de estudio, epistemologías particulares y marcos mentales tradicionalmente dispuestos para explicar fenómenos desde ópticas cerradas y ejercicios disciplinares cerrados.

Y esas crisis aparecen, se producen o se consolidan, en mayor grado, cuando se habla de sustentabilidad o sostenibilidad. De esa manera, se ponen en crisis no solo el concepto  de desarrollo, sino el de desarrollo sostenible apropiado en los años 70, en la medida en que ya lo ambiental, en perspectiva naturalista-conservacionista, ya no es suficiente para explicar los efectos, negativos y positivos, que dejan las actividades antrópicas, y mucho menos puede dar claridad sobre el devenir del Hombre a partir del reconocimiento de la actual crisis ambiental, considerada por muchos como una crisis civilizatoria- cultural, producto de la compleja condición humana y del lugar dominante desde donde actúa, se representa la realidad e interviene en los ecosistemas naturales.

Pero no es fácil abandonar los feudos disciplinares desde donde, con relativa comodidad, investigadores y profesores dieron explicaciones sobre hechos y fenómenos pensados a priori, desde la lógica disciplinar. Por ello, se requiere no solo de una actitud proactiva de cara a romper prácticas paradigmáticas, sino de ejercicios de conceptualización y de generación de consensos que faciliten la articulación epistemológica de disciplinas que durante siglos actuaron de manera paralela, en el marco de la investigación científica.

Ahora que hablamos de sostenibilidad o sustentabilidad y aceptamos que la operación de dichos vocablos ya no puede seguir adscrita exclusivamente a lo ambiental, es preciso, en primer lugar, reconocer los saberes o los ámbitos que harán posible pensar en investigaciones de carácter interdisciplinar. Una vez señalados y acordados dichos campos de conocimiento, habrá que acordar las categorías conceptuales que harán posible que dichos ámbitos del saber científico aporten a la explicación y  comprensión de fenómenos y hechos  que devienen complejos porque son el fruto o el resultado del accionar de una especie compleja como lo es el ser humano.

Por ahora, señalo a la Ciencia Política como uno de los ámbitos que harían posible pensar en ejercicios de observación e investigación interdisciplinar, y por esa vía, dar vida a aquello que hoy llamamos sustentabilidad, o en el contexto del desarrollo, de un desarrollo sostenible o sustentable. Y para la operatividad de dicha ciencia, propongo dos conceptos claves: gobernabilidad y gobernanza, que comprometen al Estado, en sus órdenes local, regional y nacional y al ejercicio mismo de la Política y a su carácter público. Todo lo anterior, en el marco de un proceso de globalización económica, que deviene claramente con una apuesta de estandarización cultural desde Occidente.

Igualmente, señalo a la Economía como campo en el que converge no solo la Política, sino la operación más o menos autónoma de los Estados cuando particulares gobiernos toman decisiones de política económica amparadas éstas en las “recomendaciones”, “recetas”  o “imposiciones” de organismos multilaterales como el FMI y el BM, entre otros.

Para el campo de la Economía, propongo tres categorías claves para provocar la discusión alrededor del desarrollo sostenible o sustentable: crecimiento económico, desarrollo y control fiscal. Y para el campo en el que confluyen las ciencias sociales y  los estudios culturales, propongo las siguientes categorías: procesos civilizatorios, ciudadanía y orden social

Estas categorías entran en juego cuando se asumen ejercicios de observación, explicación, caracterización y valoración de socio ecosistemas ubicados geográficamente y anclados territorialmente a lógicas en las que confluyen las de los propios ecosistemas naturales y  las prácticas culturales que específicos pueblos o comunidades exhiben históricamente. Eso sí, para cualquier ejercicio de investigación o discusión interdisciplinar alrededor de lo que debe ser o puede ser una Región Sostenible, debe haber acuerdos alrededor sobre la universalidad de cada una de las categorías propuestas aquí, además de los métodos de observación, análisis y clasificación que se diseñen para, a través de estudios de caso, evaluar cuán sustentable puede llegar a ser un socio ecosistema cuando los servicios ecosistémicos están en crisis, por agotamiento o por las transformaciones allegadas por el Cambio Climático.

Sobre la interdisciplinariedad

La interdisciplinariedad se entiende aquí en este documento como una postura y una actitud académica que no es exclusiva del mundo de la academia, sino que por el contrario, el individuo, ciudadano-estudiante o investigador encuentra y define conexiones entre variables, factores, fenómenos y situaciones humanas complejas que ameritan, para su explicación científica y no científica, del concurso de varios campos del saber, disciplinas  e incluso, de experiencias, discursos, saberes y circunstancias propias de contextos culturales en los que dichos fenómenos se dan y que pueden resultar cercanos o no a las vidas de los ciudadanos, sean estos o no docentes investigadores.
Actuar de manera interdisciplinar debe ser el resultado de un proceso vivencial en el que el individuo observa de manera sistémica -y sistemática- asuntos, problemas o situaciones  que pueden ser cotidianas o fruto de coyunturas en las que reposan  nuevos problemas u objetos de observación e investigación, así como situaciones que ameritan explicaciones para establecer, a partir de allí, complejos ejercicios comprensivos.

De esta manera, la interdisciplinariedad, antes de verse como un asunto exclusivamente epistemológico, metodológico y de objetos de estudio y de investigación definidos de manera consensuada en el contexto académico y científico, debe entenderse como una práctica del pensamiento  complejo, sistémico y holístico, conectada a una actitud humana a través de la cual se hacen preguntas, se interroga a la realidad, a sus hechos constitutivos y se le cuestiona de manera decisiva. Es decir, subsiste a la interdisciplinariedad un asunto actitudinal en la que las personas involucradas en la formación y en la discusión del concepto de lo interdisciplinar, lo reconocen así en tanto asumen posturas abiertas y esperadamente críticas y relacionales, a partir de las cuales se recorren caminos comprensivos de hechos y fenómenos llamativos y problemáticos para la condición humana.

Existen varios niveles en los que se espera que suceda la interdisciplinariedad. En un primer nivel hallamos la interdisciplinariedad auto concebida, es decir, aquella en la que el individuo, ciudadano o investigador de manera casi natural hace lectura cruzada y transversal de los problemas, asuntos o fenómenos que llaman su atención y que bien merecen explicarse. Puede ser que en este nivel ese ciudadano investigador  se proporcione él mismo explicaciones, lo que pone en marcha un diálogo intrapersonal, consigo mismo.

Diálogo intra personal que por supuesto tiene elementos actitudinales (ideológicos) que hacen que la interdisciplina dinamice los procesos de enseñanza-aprendizaje y de aprender- aprender así como aquellos de mera observación del entorno, en los que resulta estratégico hacer miradas cruzadas entre factores, fenómenos, actores y agentes que de manera directa e indirecta confluyen en los problemas o los crean.  

El segundo nivel en el que la interdisciplinariedad es posible es el inter personal, en el que un ciudadano o investigador pone en común con otros, perspectivas de análisis, preguntas y cuestionamientos alrededor de asuntos problemáticos que llaman su atención y la de los demás interlocutores. Allí el diálogo adquiere un estatus complejo en la medida en que aparecen elementos que en el intrapersonal no aparecen: diversidad de discursos, de posturas, de maneras de interpretar, vivencias, y por supuesto, la formación académica y la experiencia investigativa de quienes acuden al encuentro dialógico.

Un tercer nivel en el que la interdisciplinariedad es posible es el inter grupal, asociada su existencia a los encuentros entre grupos de personas en los que es posible reconocer una cotidianidad y una permanencia en los encuentros dialógicos. En este nivel, por supuesto, se reconocen y cobran sentido las prácticas dialógicas entre académicos y profesores investigadores de disímiles saberes y disciplinas, interesados en ser capaces de abandonar el cómodo lugar de la disciplina en la que actúa, y hacer aún más compleja su propia existencia y su quehacer académico y profesional.


Esta propuesta de clasificación tiene la pretensión de asumir la formación interdisciplinar, en adelante, como un proceso formativo en el que resulta de vital importancia reconocer que existe un sujeto, un individuo, un ciudadano y por supuesto, un investigador, con vivencias y con experiencias que pueden constituirse como ejercicios analíticos, explicativos y comprensivos con características interdisciplinares, resultantes de encuentros intra, interpersonales  e intergrupales. Todos, atravesados por los usos particulares del lenguaje (lengua), lo que sin duda aparece como urgente y necesaria la puesta en común de esos lenguajes, así como la construcción consensuada de un lenguaje interdisciplinar particular para cada fenómeno, hecho u objeto de estudio que llama la atención o sobre el cual es prioridad asumirlo como un problema social de investigación.


Imagen tomada de comunidadplanetaazul.com

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